Más Dermatología, n.º 45

Más Dermatol. 2024;45:11-12 doi:10.5538/1887-5181.2024.45.11 12 MI PACIENTE ES… Amiloidosis macular Casado Marcos M et al. depósito de la sustancia amiloide. La hiperpigmentación puede ser duradera, aunque la lesión sea asintomática. La paciente se mostró muy satisfecha y agradecida tras ser valorada por dermatología en unos pocos días. Con este caso, también queremos señalar los grandes beneficios de la consulta no presencial (teleconsulta), que puede contribuir a mejorar la accesibilidad y a reforzar la relación médico-paciente. Ofrece ventajas, ya que es un medio de comunicación rápido, fácil y con un coste mínimo3. Nos permite resolver de manera ágil y accesible situaciones clínicas dudosas, y evita derivaciones innecesarias mediante la utilización de los avances en las nuevas tecnologías y sistemas de información. BIBLIOGRAFÍA 1. González Benavides N, Robles Méndez JC, Ocampo Candiani J. Hiperpigmentaciones adquiridas. Dermatol Cosmet Med Quir. 2018;16(1):50-62. 2. Weidner T, Illing T, Elsner P. Primary localized cutaneous amyloidosis: a systematic treatment rewiew. Am J Clin Dermatol. 2017; 18(5):629-42. 3. De La Fuente Ballesteros SL, García Granja N, Hernández Carrasco M, Hidalgo Benito A, García Álvarez I, García Ramón E. La consulta no presencial como herramienta de mejora de la consulta a demanda en atención primaria. Semergen. 2018;44(7): 458-62. La amiloidosis macular es la más frecuente de las cutáneas y es un proceso benigno. Existe un predominio en mujeres, entre la segunda y quinta décadas de la vida. Su etiología es compleja; se ha descrito la implicación de factores genéticos, ambientales y la exposición solar. Suele presentarse como máculas hiperpigmentadas de coloración café a gris, confluentes, con patrón reticulado, localizadas en la parte superior de la espalda, especialmente sobre el área interescapular. También se puede encontrar en otras áreas, como zonas pretibiales, muslos, brazos y glúteos1. La evolución es crónica y asintomática. Se ha señalado una relación con notalgia parestésica y melanosis por fricción. En una revisión sistemática, se describía una amplia variedad de opciones de tratamiento, incluyendo retinoides, corticosteroides, ciclofosfamida, ciclosporina, amitriptilina, colchicina, cefarantina, tacrólimus, dimetilsulfóxido, análogos de la vitamina D3, capsaicina, mentol, apósitos hidrocoloides, modalidades quirúrgicas e, incluso, tratamiento con láser y fototerapia2, aunque, en la actualidad, no existe tratamiento curativo. Las modalidades terapéuticas empleadas alivian los síntomas, pero no eliminan el

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