Más Dermatología, n.º 45

Más Dermatol. 2024;45:23-25 doi:10.5538/1887-5181.2024.45.23 23 AVANCES Y NOVEDADES Avances en el manejo del melanoma avanzado El melanoma es el tumor cutáneo que causa una mayor mortalidad. Se estima que en España se diagnostican 6,4 casos por 100 000 habitantes/año. Gracias a la llegada de nuevos tratamientos como la terapia combinada con inhibidores de BRAF e inhibidores de MEK y los inhibidores de los puntos de control inmunitario, el melanoma es uno de los tumores donde más se ha mejorado el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes. La mutación de BRAF V600 está presente en, aproximadamente, la mitad de los pacientes con melanoma cutáneo. Esta mutación produce una activación constitutiva de la vía de las MAPK (del inglés, mitogen-activated protein kinase). Para los pacientes con esta mutación, el desarrollo de terapias dirigidas contra la mutación de BRAF V600 (inhibidores de la tirosina-cinasa de BRAF [BRAF-TKI]) supuso un gran avance en pacientes con melanoma diseminado. Inicialmente, estos pacientes se trataban con BRAF-TKI en monoterapia, consiguiendo una mejoría en la supervivencia global y con una tolerancia aceptable. Sin embargo, posteriormente, se desarrollaron los inhibidores de la tirosina-cinasa de MEK (MEK-TKI), una diana implicada también en la vía de las MAPK. Ambos tienen la ventaja de ser tratamientos de administración por vía oral, y se demostró que el tratamiento combinado de estos dos fármacos mejoraba la eficacia, obteniendo un efecto rápido y alta tasa de respuesta y control de la enfermedad —incluso en pacientes con metástasis cerebrales sintomáticas—, y eficacia sostenida a largo plazo, pero, además, disminuía su toxicidad aguda, siendo además reversible con la reducción o suspensión del tratamiento. Actualmente, disponemos de tres combinaciones de BRAF-TKI y MEKTKI: encorafenib-binimetinib, dabrafenib-trametinib y cobimetinib-binimetinib. La tabla 1 muestra los resultados de eficacia y las principales toxicidades de estas combinaciones notificadas en los ensayos clínicos pivotales1-6. Estos tres esquemas no se han comparado entre ellos, y tienen una eficacia similar, si bien, difieren en el perfil de toxicidad. Por otro lado, los inhibidores de los puntos de control inmunitario se han consolidado como una estrategia fundamental para el tratamiento de los pacientes con melanoma avanzado independientemente del estado de BRAF. Fármacos como los inhibidores de la proteína PD-1 (del inglés, programmed cell death protein 1) —nivolumab y pembrolizumab— en monoterapia o en combinación con los inhibidores del antígeno 4 de los linfocitos T citotóxicos (CTLA-4; del inglés, cytotoxic Tlymphocyte antigen 4) —ipilimumab− han demostrado respuestas duraderas en pacientes con melanoma avanzado. Recientemente, otras combinaciones de nivolumab con relatlimab —anticuerpos contra la inmunoglobulina de los linfocitos T y dominio ITIM (anti-TIGIT; del inglés, T cell immunoglobulin and ITIM domain)― también han demostrado su eficacia en estos pacientes (tabla 2). Margarita Majem Tarruella Médico adjunto. Servicio de Oncología Médica. Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona.

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