Más Dermatología, n.º 39

Más Dermatol. 2022;39:31-34 doi:10.5538/1887-5181.2022.39.31 31 AVANCES Y NOVEDADES La nueva batería estándar del Grupo Español de Investigación en Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea (GEIDAC) En el estudio de los pacientes con sospecha de eccema alérgico de contacto, la clínica nos puede orientar sobre los potenciales alérgenos causantes de las lesiones, pero, en muchos casos, los pacientes no son capaces de relacionar sus lesiones con ningún desencadenante claro o las manifestaciones clínicas pueden resultar atípicas, lo que puede dificultar la identificación del alérgeno; por ese motivo, resulta fundamental usar una batería basal o estándar que reúna los alérgenos más frecuentes y relevantes que los pacientes puedan tener en su medio. El primero en promover el uso de una batería estándar fue el danés Poul Bonnevie en 1939, con una batería de 21 alérgenos, pero el uso de la batería estándar no se sistematizó hasta que se constituyeron los distintos grupos de trabajo, empezando por el International Contact Dermatitis Research Group en 1967 y la posterior aparición de los diferentes grupos nacionales, entre los que se encuentra el grupo español (Grupo Español de Investigación de la Dermatitis de Contacto y la Alergia Cutánea, GEIDAC), fundado en 1976. Cada uno de estos grupos tiene una batería estándar con diferentes variaciones, dependiendo de los alérgenos que sean más frecuentes en cada zona y de la orientación que tenga cada grupo a la hora de realizar las pruebas epicutáneas. Hay algunos grupos que defienden usar una batería estándar amplia para evitar perder alérgenos relevantes para el paciente; un ejemplo sería la última actualización de la batería estándar propuesta por la American Contact Dermatitis Society, que incluye 90 alérgenos1. Sin embargo, la mayoría de los grupos europeos prefieren usar baterías más reducidas para un estudio inicial, que puede ampliarse en caso de ser necesario; estas baterías resultan más asequibles y, por otro lado, limitan la aparición de positivos dudosos, que pueden no estar relacionados con la clínica del paciente y que pueden confundir a la hora de establecer el manejo clínico2. Los criterios que debe cumplir un alérgeno para ser incluido en la batería estándar fueron expuestos en 1999 por Bruze et al.2: • Prevalencia de resultados positivos en los pacientes que acuden a realizarse pruebas epicutáneas de, aproximadamente, el 1%. • Los positivos deben ser relevantes. • El alérgeno debe estar presente en el ambiente. Puede haber excepciones a estas reglas con alérgenos poco frecuentes, pero que son muy difíciles de sospechar clínicamente y que pueden ser muy relevantes, como sería el caso de las resinas epoxi. Pedro Mercader García Servicio de Dermatología. Hospital General Universitario Morales Meseguer. Murcia.

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