Más Dermatología, n.º 36

Rey Paredes V et al. Receta para una convivencia fiscal sana y saludable Más Dermatol. 2021;36:25-29 doi:10.5538/1887-5181.2021.36.25 27 • Los gastos de defensa jurídica derivados direc- tamente de litigios suscitados en la relación del contribuyente con la persona de la que percibe los rendimientos, con el límite de 300 euros anuales. • Otros gastos: la norma crea una reducción ge- neral de 2000 euros, que se incrementa en el caso de discapacidad del trabajador. Una vez que se conocen tanto los ingresos per- cibidos como los gastos deducibles generados en el ejercicio, se determina el rendimiento neto del trabajo y el importe resultante se incluye en la base imponible general del IRPF (junto con el resto de otros rendimientos), tributando a una escala pro- gresiva, que abarca desde un mínimo del 19% hasta un máximo del 47%, en función del nivel global de rentas de cada contribuyente. ACTIVIDAD DE PROFESIONALES DE LA SALUD DESARROLLADA POR CUENTA PROPIA O CON CONTRATO MERCANTIL Por lo que respecta al supuesto de los profesiona- les de la salud que desarrollan su actividad por cuenta propia (coloquialmente, conocido como «ser autónomo»), o con contrato mercantil, las obligaciones fiscales y los rendimientos se calculan del modo que se detalla a continuación. En el supuesto de actuar por cuenta propia (como autónomo), lo primero que se debe tener en cuenta es que la Agencia Tributaria considera que sus rendimientos tienen la consideración de actividad económica (como cualquier otro empre- sario o profesional persona física). La actual legis- lación indica que se consideran rendimientos de actividades económicas aquellos que «procediendo del trabajo personal y del capital conjuntamente, o de uno de estos factores, supongan, por parte del contribuyente, la ordenación por cuenta pro- pia de medios de producción y de recursos huma- nos o de uno de ambos, con la finalidad de inter- venir en la producción o distribución de bienes o servicios». Como profesional por cuenta propia, la primera obligación es darse de alta en la declaración censal (modelo 036) ante la Agencia Tributaria, indicando el momento en que se comenzarán a prestar los servicios. Esta comunicación se realiza en los plazos establecidos en la normativa y, como muy tarde, el día anterior al del inicio de la acti- vidad. En cuanto a las obligaciones contables, al ser profesional (estimación directa normal o estima- ción directa simplificada), está obligado a llevar al corriente los llamados libros de registro de ingre- sos, de facturas emitidas, de gastos, de facturas recibidas y de bienes de inversión y amortizaciones. A menudo, esta actividad es subcontratada y se deja en manos de un experto o gestoría. En cuanto al cálculo del rendimiento neto de los ingresos percibidos, se pueden descontar una serie de gastos, siempre que se encuentren debi- damente justificados y registrados en los libros de registro obligatorios, y siempre que se produzcan durante el ejercicio (año) de la actividad y que sean claramente necesarios para la obtención de ingresos (en este sentido, es motivo habitual de controversias y consultas si un gasto es o no justi- ficable). Algunos de estos gastos son los siguientes: • Las cotizaciones a la Seguridad Social o las apor- taciones a mutualidades del titular de la actividad. • El importe de los arrendamientos: alquileres derivados del inmueble donde desarrolle su ac- tividad profesional, esto es, donde tenga su con- sulta. • Las cantidades satisfechas por servicios de pro- fesionales, como pueden ser los honorarios de administradores, asesores, notarios, abogados, gestores, etc., siempre que estas retribuciones se encuentren relacionadas con su actividad eco- nómica. • Tributos locales, como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), la tasa de basuras o el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE). • Gastos de suministros, como pueden ser los de agua, gas, electricidad, internet, etc. relaciona- dos con su actividad. En este caso, en el supuesto

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